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Tratamiento
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Hoy en día, no hay ningún tratamiento que cure la enfermedad; sin embargo, en los últimos años hemos tenido la suerte de comprobar como han ido apareciendo tratamientos que han demostrado, de forma clara, tener un efecto sobre la EM. Nos estamos refiriendo al interferón beta, por supuesto, pero no sólo a él. Quizá tan importante como el posible beneficio terapéutico que se consiga con el interferón en algunos enfermos, es el hecho de haber demostrado que existen tratamientos que pueden alterar el curso de la enfermedad y que este no es inexorable, sino que podemos modificarlo en cierta medida.
El interferón beta, la azatioprina y el copolímero-I (también llamado glatiramer acetato) son fármacos que han demostrado en distintos ensayos clínicos su eficacia para reducir el número de brotes en los pacientes con formas recurrentes-remitentes. Una de las presentaciones del interferón beta también ha demostrado ser eficaz para reducir la progresión de la discapacidad en las formas secundarias-progresivas, así como otro fármaco denominado mitoxantrona. Existen múltiples ensayos clínicos en marcha, en los que colaboran miles de enfermos de todo el mundo (también de centros españoles), sobre estos y otros fármacos, de los que poco a poco iremos conociendo los resultados. En España, siguiendo las normativas de la CE, están aprobados para su uso en EM tres preparados comerciales de interferón beta, dos por vía subcutánea y uno por vía intramuscular, y la azatioprina. La indicación del tratamiento la establece el neurólogo. Hay que tener en cuenta que se trata de tratamientos prolongados, y que cada uno de ellos tiene sus incomodidades y efectos secundarios, por lo que es necesario establecer claramente cuál es el beneficio esperable del tratamiento en cada paciente y si este supera los inconvenientes del mismo.
La mayoría de los enfermos se benefician de la realización periódica o continua de sesiones de fisioterapia; tanto desde un punto de vista estrictamente físico ( tratamiento de apoyo en la espasticidad), como por lo que supone de mejoría del "tono vital" en general. Desgraciadamente, el sistema público de salud no dispone de suficientes medios en la actualidad para satisfacer la demanda de estos enfermos. Uno de los principales esfuerzos que realiza ALUCEM es intentar suplir esta carencia.